La inmunidad de rebaño no es una opción; podría resultar en una tragedia: OMS

La inmunidad de rebaño no es una opción; podría resultar en una tragedia: OMS

Además, los efectos a largo plazo resultan preocupantes.

Dejar que el coronavirus circule libremente con la finalidad de que la población obtenga la inmunidad de rebaño no es una opción, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

‘Nunca en la historia de la salud pública se ha utilizado la inmunidad colectiva como estrategia para responder a una epidemia, y mucho menos a una pandemia. Es científicamente y éticamente problemático‘, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la OMS.

Y añadió que ‘Dejar vía libre a un virus peligroso, del que no comprendemos todo, es simplemente contrario a la ética. No es una opción’.

Por ahora el mundo no sabe mucho sobre la inmunidad que algunos obtuvieron luego de contraer el virus e incluso, algunos de ellos han resultado nuevamente infectados.

‘La mayoría de estas personas infectadas desarrollan una respuesta inmunitaria en las primeras semanas, pero aún no sabemos si esta respuesta es fuerte o duradera, ni si difiere de una persona a otra’.

En cuanto a los efectos a largo plazo, son preocupantes.

Ya no solo son preocupantes aquellos casos graves y muertes por la enfermedad, sino que también llama la atención las secuelas y efectos secundarias que podría dejar la enfermedad en los pacientes que ya la han superado. Así lo declaró la directora técnica de la OMS para el Covid-19, Maria Van Kerkhove.

‘No sólo es inquietante los casos, hospitalizaciones o las muertes, sino las consecuencias a largo plazo que hemos comenzado a ver en individuos que incluso superaron la enfermedad con síntomas leves’, dijo durante la rueda de prensa.

‘Se han presentado efectos en corazón, cerebro, pulmones o salud mental’ por lo cual, sigue siendo importante combatir el aumento de los contagios aún cuando la mortalidad del Covid-19 es aún relativamente baja.

En América se cuenta con una tendencia a la baja, donde los casos parecen descender lentamente, aunque los números siguen siendo muy altos en países como Brasil y otros de la región.