Arqueólogos localizan nueva sección de la torre de cráneos, Huei Tzompantli

Arqueólogos localizan nueva sección de la torre de cráneos, Huei Tzompantli

La tradición religiosa mexica narró que el primer tzompantli fue construido por Huitzilopochtli, su divinidad principal, en el cerro de Coatepec.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dio a conocer este viernes, que el grupo de arqueólogos encargados del Programa de Arqueología Urbana (PAU) localizaron el extremo este y la fachada externa del Huei Tzompantli de México-Tenochtitlan, una torre o muro circular de cráneos humanos que mide alrededor de 4.7 metros de diámetro.

Hace cinco años, los investigadores del INAH localizaron los vestigios del extremo noreste del Huei Tzompantli, una gran plataforma con empalizada que los mexicas consagraron a Huitzilopochtli, su dios tutelar.

“A cada paso, el Templo Mayor nos sigue sorprendiendo; y el Huei Tzompantli es, sin duda, uno de los hallazgos arqueológicos más impactantes de los últimos años en nuestro país, pues es un importante testimonio del poderío y grandeza que alcanzó México-Tenochtitlan”, comenta sobre este hallazgo la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero. 

Por su parte, el titular del PAU, Raúl Barrera Rodríguez así como la jefa de campo en la excavación, Lorena Vázquez Vallín, señalaron que fue en marzo del presente año, conforme se descendía en el nivel de piso para recimentar un muro que corre de norte a sur en el costado oeste del pasillo central del edificio histórico, cuando fueron detectados los primeros cráneos fragmentados y que forman parte de esta estructura circular.

Hasta ahora, las y los investigadores del PAU han logrado descender a una profundidad de 3.5 metros desde el nivel actual, logrando así identificar tres etapas constructivas de la plataforma mexica.

En esta nueva fase de vigilancia de las obras de restauración, se han logrado visualizar de manera superficial, 119 cráneos humanos en la sección este de la torre, estos se suman a los 484 anteriormente identificados.

Desde el análisis visual, Rodrigo Bolaños Martínez, colaborador del PAU, agrega que en esta fachada hay tanto cráneos de hombres como de mujeres y de, al menos, tres niños, reconocidos estos últimos por ser más pequeños y con dientes que estaban en desarrollo.

El Huei Tzompantli fue un templo consagrado a la vida

En Mesoamérica el sacrificio ritual se practicaba bajo la noción que, a través de su ejercicio, se mantenía con vida a los dioses y, por ende, se daba continuidad a la existencia del universo. Esta visión, incomprensible para nuestro sistema de creencias, convierte al Huei Tzompantli en un edificio de vida más que de muerte.